El VAR anula el gol de Buchanan al 20′ y mantiene abierto el partido
El primer punto de quiebre llegó al minuto 20, cuando Villarreal creyó haber encontrado la ventaja por medio de Tajon Buchanan. La acción, sin embargo, fue revisada por el VAR y el gol terminó cancelado, una decisión que evitó que el conjunto local se adelantara en el marcador y cambió de inmediato el contexto del encuentro. Villarreal había asumido la iniciativa con una circulación más constante y una posesión claramente superior, pero no consiguió convertir ese dominio inicial en una ventaja válida. El aviso de Buchanan mostró la intención del equipo de Iñigo Pérez de atacar con amplitud y acelerar cada vez que encontraba espacios, aunque la intervención tecnológica dejó el marcador sin movimientos y obligó al cuadro amarillo a insistir desde cero.
Real Betis aprovechó ese momento para mantenerse dentro de un partido que Villarreal estaba intentando controlar desde la pelota. El conjunto dirigido por Manuel Pellegrini no necesitó acumular posesiones prolongadas para seguir siendo peligroso: sus llegadas fueron más directas y sus ataques encontraron con mayor frecuencia zonas de remate. La anulación también tuvo un efecto práctico sobre el desarrollo, porque impidió que Villarreal jugara con la tranquilidad de una ventaja temprana y permitió que el equipo visitante conservara la paciencia. Álvaro Vallés comenzó a adquirir protagonismo bajo los tres palos, mientras Villarreal continuaba buscando la profundidad de Buchanan y la capacidad de Gerard Moreno para aparecer dentro del área. El 0-0 dejó de ser una simple pausa antes del gol local y se convirtió en una oportunidad para que Betis ajustara su respuesta.
Gerard Moreno rompe el empate al 29′ con asistencia de Renato Veiga
Villarreal sí encontró el gol válido al minuto 29, cuando Gerard Moreno convirtió el 1-0 después de una asistencia de Renato Veiga. La jugada representó la recompensa a la insistencia local y devolvió al equipo amarillo la ventaja que había perdido tras la revisión del VAR. Moreno apareció como referencia ofensiva y resolvió una acción que le permitió a Villarreal transformar su control territorial en una diferencia concreta. El delantero terminó el partido con una calificación de 8.2 y un remate a portería, mientras Veiga fue uno de los futbolistas más influyentes del cuadro local gracias a su participación directa en el tanto.
El 1-0 parecía abrirle a Villarreal el escenario que había buscado durante buena parte del primer tramo: posesión, iniciativa y la posibilidad de administrar el partido con sus mediocampistas. El cuadro local terminó acumulando 62% de la pelota y completó 552 pases precisos, señales de que tuvo capacidad para mover al rival y sostener el control del ritmo. No obstante, la ventaja duró poco. Real Betis respondió sin descomponerse y dirigió sus ataques hacia el área de P. Gulácsi, quien tuvo una actuación sobresaliente pese a la derrota y finalizó con una calificación de 8.8. La intervención de Moreno no fue suficiente para inclinar definitivamente el encuentro, porque el golpe local también activó la reacción inmediata de un Betis que encontró espacios para rematar con mayor frecuencia.
La diferencia entre controlar el balón y controlar las áreas quedó expuesta en los minutos posteriores. Villarreal consiguió asociarse con mayor continuidad, pero Betis fue más incisivo al acercarse al arco rival. El cuadro visitante terminó con 26 disparos, 12 de ellos a portería, y esa presión ofensiva comenzó a poner a prueba a Gulácsi. La ventaja amarilla exigía defender cada transición con precisión, ya que el conjunto verdiblanco estaba generando más volumen de remate y atacando con una estructura que no dependía de tener la pelota durante largos periodos. El tanto de Gerard Moreno colocó a Villarreal por delante, pero no logró apagar la amenaza de un rival que ya estaba preparando la remontada.
Cucho Hernández y Natan remontan entre el 39′ y el 43′
Real Betis dio vuelta al marcador en apenas cuatro minutos. Cucho Hernández igualó el partido al 39′ y Natan Bernardo de Souza marcó el 1-2 al 43′, dos golpes consecutivos que transformaron una ventaja de Villarreal en una desventaja antes del descanso. El empate de Cucho llegó cuando el encuentro todavía estaba abierto y obligó al equipo local a replantear su postura defensiva de inmediato. El delantero colombiano fue una amenaza constante, registró tres remates a portería y terminó con una calificación de 7.77, además de convertirse en el autor del tanto que inició la remontada verdiblanca.
El gol de Natan tuvo un impacto todavía mayor. El defensor brasileño apareció para completar la reacción de Betis y llevar el 1-2 al descanso, una ventaja que el visitante ya no perdería. Su rendimiento combinó la seguridad necesaria para contener los ataques amarillos con la capacidad de intervenir decisivamente en el área contraria; finalizó los 90 minutos con una calificación de 7.57 y un remate a portería. En contraste, Villarreal pasó de celebrar el gol de Gerard Moreno a tener que perseguir el partido en cuestión de minutos. El equipo de Iñigo Pérez mantuvo la posesión y siguió intentando progresar con pases, pero se encontró con una defensa verdiblanca que bloqueó 11 disparos y con un Álvaro Vallés que respondió cuando fue exigido.
Durante la segunda mitad, Villarreal buscó cambiar el escenario con la entrada de Pape Gueye, Tajon Buchanan, Nicolas Pépé y otros recursos ofensivos, mientras Betis incorporó a Isco, Abde Ezzalzouli y Rodrigo Riquelme para sostener su capacidad de salida y amenaza. El equipo visitante también realizó ajustes en el tramo final para proteger su ventaja, con Pablo Fornals y Cucho Hernández entre los cambios del minuto 84. Villarreal terminó acumulando 14 remates, ocho de ellos a portería, y consiguió siete tiros de esquina, pero no encontró el segundo gol. La última incidencia disciplinaria fue la tarjeta amarilla para Renato Veiga al 84′. Sin expulsiones y con la diferencia intacta, Real Betis cerró un triunfo 2-1 que nació de su respuesta inmediata a la ventaja de Gerard Moreno y quedó asegurado gracias a la remontada construida antes del descanso.