Brighton se impuso 0-2 ante Sunderland en la sexta jornada de la Premier League de Inglaterra, en un encuentro que permaneció igualado durante el primer tiempo y terminó resolviéndose con dos goles visitantes en la segunda mitad. El marcador se abrió a los 53 minutos por medio de Maxim De Cuyper, mientras que Jaouen Hadjam sentenció el partido en el tiempo añadido. El conjunto dirigido por Fabian Hürzeler tuvo que afrontar el tramo final con diez jugadores tras la expulsión de Pascal Struijk, pero logró proteger su ventaja y cerrar una victoria de gran valor fuera de casa.
El partido comenzó con Sunderland y Brighton buscando imponer sus respectivos ritmos desde el primer minuto. R. Le Bris mantuvo al equipo local con un 4-2-3-1, con W. Isidor como referencia ofensiva y G. Xhaka junto a N. Sadiki en la zona central. Brighton también salió con una estructura 4-2-3-1, con Charalampos Kostoulas como delantero y Pascal Groß encargado de participar en la construcción del juego. Durante la primera mitad, ambos equipos se alternaron los momentos de iniciativa, aunque ninguno encontró el último pase necesario para transformar sus aproximaciones en una ocasión decisiva.
Sunderland tuvo que modificar su plan antes del descanso. A los 34 minutos, Thomas Meunier ingresó al campo en lugar de Malick Fofana, en el primer cambio de la tarde. El encuentro continuó con mucha disputa en la zona media y con las defensas imponiéndose a los ataques. Brighton recibió su primera tarjeta amarilla a los 36 minutos, cuando Olivier Boscagli fue amonestado. El equipo visitante mantuvo sus líneas juntas y trató de avanzar con combinaciones entre Groß, De Cuyper y los jugadores que aparecían por detrás de Kostoulas, mientras Sunderland intentaba encontrar espacios mediante sus mediapuntas.
El descanso llegó con el marcador 0-0 y la sensación de que un solo detalle podía modificar completamente el desarrollo. Brighton regresó del vestuario con mayor determinación en sus ataques y encontró la ventaja a los 53 minutos. La jugada terminó con Maxim De Cuyper enviando el balón al fondo de la red después de recibir la asistencia de Pascal Groß. El mediocampista alemán identificó el espacio y De Cuyper aprovechó la acción para colocar al conjunto visitante por delante. Sunderland tuvo que adelantar sus posiciones en busca del empate, mientras Brighton comenzó a administrar la ventaja sin renunciar a buscar una segunda anotación.
El partido cambió nuevamente pocos minutos después del gol. A los 56 minutos, la intervención del VAR confirmó la mejora de la sanción disciplinaria para Pascal Struijk. Un minuto más tarde, el defensor de Brighton recibió la tarjeta roja y dejó a su equipo con diez jugadores. La expulsión obligó al conjunto visitante a reorganizarse inmediatamente, con la necesidad de resistir los ataques de Sunderland durante un largo tramo. El equipo local, por su parte, intentó aprovechar la superioridad numérica y llevó el juego hacia campo contrario, aunque Brighton mantuvo la concentración para impedir que las aproximaciones terminaran en el empate.
Fabian Hürzeler respondió con una serie de modificaciones para sostener el esfuerzo de su equipo. A los 60 minutos, Lewis Dunk fue reemplazado por Charalampos Kostoulas. Ocho minutos después se produjeron dos cambios más: Olivier Boscagli ingresó por Costinha y Maxim De Cuyper fue sustituido por Malick Yalcouyé. Sunderland también refrescó su formación a los 73 minutos, con las entradas de Reinildo Isnard Mandava y Nilson Angulo por Dayann Methalie y Djiamgone Jocelin Ta Bi, respectivamente. El conjunto local siguió buscando una ruta hacia el área rival, pero Brighton consiguió cerrar los espacios y proteger su ventaja pese a jugar en inferioridad.
En el tramo final, Sunderland agotó otra modificación con el ingreso de Enzo Le Fée por Juan Riquelme Angulo a los 81 minutos. Brighton esperó su oportunidad para lanzar ataques rápidos y, a los 88, realizó dos cambios simultáneos: Diego Gomez entró por Jaouen Hadjam y Yasin Ayari reemplazó a Georginio Rutter. La presión local no consiguió modificar el resultado y, cuando el partido se acercaba al final, Brighton encontró el golpe definitivo. A los 90 minutos y tres segundos, Jaouen Hadjam marcó el segundo gol tras recibir la asistencia de Georginio Rutter. La anotación selló el 0-2 y dejó sin respuesta la reacción de Sunderland.