Andrey Estupiñán decidió el partido con dos goles
Andrey Estupiñán fue el gran protagonista del triunfo 3-0 de Millonarios sobre Chico en la jornada Clausura – 11 de la Primera A, al marcar los dos goles que terminaron de sentenciar el encuentro. El delantero apareció en el tramo decisivo de la segunda mitad y convirtió el 2-0 al minuto 71, aprovechando una asistencia de Sebastián Viveros del Castillo para ampliar la ventaja y darle mayor tranquilidad a Millonarios. Cuando el partido se acercaba al final, Estupiñán volvió a encontrar el camino del gol y firmó el 3-0 en el minuto 90+4, esta vez tras recibir el pase de David Silva. Su doblete no solo cerró la cuenta, sino que confirmó la contundencia ofensiva del conjunto local frente a un Chico que no logró responder en el marcador. La actuación de Estupiñán fue especialmente determinante porque sus dos intervenciones llegaron en momentos de máxima importancia: primero para romper definitivamente la resistencia visitante y después para poner el resultado fuera de cualquier discusión. El atacante convirtió así sus dos remates a portería más decisivos del encuentro y transformó una ventaja favorable en una victoria amplia para Millonarios.
Estupiñán impuso su eficacia en el tramo decisivo
La influencia de Andrey Estupiñán se reflejó también en la evaluación individual de la jornada, donde recibió una calificación de 8.76, la más alta entre los futbolistas destacados del partido. El delantero terminó con dos goles y tres remates a portería, cifras que resumen su capacidad para aparecer en el área y castigar las oportunidades que tuvo frente al arco de Chico. Su primer tanto, al minuto 71, amplió una ventaja que Millonarios había construido desde el 1-0 de Francisco Chaverra, mientras que su anotación en el tiempo añadido completó una noche perfecta en términos de definición. Estupiñán fue decisivo por su precisión y por la manera en que sostuvo la amenaza ofensiva local durante los minutos finales, cuando el rival necesitaba asumir más riesgos para intentar volver al partido. Cada uno de sus goles tuvo un valor diferente: el primero consolidó el dominio de Millonarios y el segundo puso el cierre definitivo a la jornada. Con este doblete, el atacante se convirtió en la figura indiscutible del 3-0 y dejó la imagen más contundente de un encuentro en el que su eficacia marcó la diferencia.