Elche y Celta de Vigo empataron 0-0 en la octava jornada de la temporada regular de LaLiga, en un partido que terminó sin goles y con el marcador igualado desde el descanso hasta el silbatazo final. Javier Alberola Rojas dirigió un encuentro en el que ambos equipos mantuvieron sus porterías intactas, aunque el conjunto local asumió el protagonismo durante buena parte del desarrollo. Elche salió con una línea de cinco defensores, tres mediocampistas y dos delanteros, mientras que Celta de Vigo presentó una estructura de tres defensores, cuatro futbolistas en la zona media y tres atacantes.
El equipo dirigido por M. Anselmi formó con M. Dituro en la portería; Rubén Sánchez, J. Morcillo, Víctor Chust, R. Revivo y Germán Valera en la línea defensiva; Gonzalo Villar y Marc Aguado en el mediocampo, acompañados por T. Lemar; y Tete Morente junto con Fer Niño en el frente de ataque. Del otro lado, Claudio Giráldez eligió a I. Radu como guardameta; Álvaro Núñez, Yoel Lago y Marcos Alonso como defensores; Javi Rueda, I. Moriba, Aleix Febas y Javi Galán en la zona media; y Ferran Jutglà, Pablo Durán y Hugo Álvarez como referencias ofensivas.
La primera mitad transcurrió sin goles y terminó con el 0-0 que se mantendría hasta el final. Elche buscó llevar el peso del partido desde su estructura inicial, mientras Celta de Vigo intentó sostener su orden con tres defensores y sus carrileros abiertos. La primera incidencia disciplinaria llegó al minuto 37, cuando Yoel Lago recibió una tarjeta amarilla para el conjunto visitante. La amonestación fue el único momento registrado en el tramo final de la primera parte, que concluyó sin modificaciones en las alineaciones y con ambos equipos camino del descanso sin haber conseguido romper la igualdad.
El primer cambio llegó al minuto 59 y fue realizado por Elche: Tete Morente ingresó al terreno de juego en lugar de Abiel Alessio Osorio. En ese mismo minuto, Javier Rueda García fue amonestado para Celta de Vigo. La respuesta visitante se produjo inmediatamente después, al 60, cuando Pablo Durán Fernández sustituyó a Borja Iglesias. Las modificaciones alteraron las piezas disponibles en ataque, pero no cambiaron el resultado. El marcador continuó mostrando 0-0 mientras el encuentro avanzaba hacia su última media hora, con los dos equipos buscando una acción que pudiera decidir una tarde sin anotaciones.
El tramo comprendido entre los minutos 71 y 87 concentró la mayor cantidad de sustituciones del partido. Celta de Vigo realizó tres cambios al minuto 71: Ferran Jutglà entró por Williot Swedberg, Hugo Alvarez Antunez reemplazó a Couhaib Driouech y Javi Galán ocupó el lugar de Sergio Carreira Vilarino. En ese mismo minuto, Elche también movió su plantilla con las entradas de Gonzalo Villar por Martim Neto y Fernando Niño Rodríguez por Lucas Cepeda. Con estas modificaciones, ambos entrenadores renovaron distintas posiciones en la recta final sin que apareciera el gol que inclinara el resultado.
Elche volvió a intervenir en el minuto 87, cuando Thomas Lemar ingresó por Facundo Buonanotte. Antes de esa última modificación local, Celta de Vigo había registrado una tercera tarjeta amarilla: Aleix Febas fue amonestado al minuto 81. Dos minutos más tarde, el propio Febas entró al campo para reemplazar a Hugo Burcio. La sucesión de cambios y la disciplina visitante marcaron los instantes finales, pero ninguno de los dos conjuntos encontró la jugada definitiva. Elche mantuvo a M. Dituro bajo los tres palos y Celta de Vigo conservó a I. Radu en la portería durante el cierre.
El pitazo final confirmó el 0-0 entre Elche y Celta de Vigo. El cuadro local terminó el partido con Víctor Chust, Rubén Sánchez, T. Lemar, J. Morcillo y M. Dituro entre sus actuaciones más destacadas, mientras que I. Radu, Álvaro Núñez y Marcos Alonso sobresalieron por el conjunto gallego. No hubo goles ni expulsiones, y las modificaciones realizadas en la segunda mitad no fueron suficientes para romper una igualdad que comenzó en el descanso y permaneció hasta el final. La octava jornada de LaLiga quedó así cerrada para ambos equipos con un empate sin anotaciones.