Musiala rompe el 0-0 al 47′ y cambia el partido
El Bayern München encontró la respuesta que necesitaba apenas comenzó el segundo tiempo y convirtió un duelo cerrado en una noche de autoridad europea. Después de una primera mitad sin goles, Jamal Musiala abrió el marcador al minuto 47 con asistencia de Harry Kane, una acción que rompió el equilibrio y modificó por completo el comportamiento del partido. Bodo/Glimt había conseguido sostener el 0-0 durante los primeros 45 minutos, pero el conjunto alemán elevó inmediatamente la presión ofensiva y encontró el espacio decisivo para comenzar su goleada en la UEFA Champions League.
El 1-0 no fue un golpe aislado. Bayern München terminó imponiendo una diferencia clara en el volumen de juego, con 66% de posesión, 25 remates y 12 disparos a puerta, mientras que Bodo/Glimt no consiguió enviar ningún intento entre los tres postes. Esa superioridad permitió que el equipo dirigido por V. Kompany controlara el ritmo después del tanto de Musiala y obligara al rival a defender cada vez más cerca de su propia área. El atacante alemán marcó la primera ruptura del encuentro y dejó encaminada una segunda parte en la que el cuadro bávaro tendría más espacios, más precisión y una amenaza constante alrededor del área visitante.
La intervención de Musiala también confirmó la importancia del primer golpe después del descanso. Bodo/Glimt había resistido con orden durante la etapa inicial, pero el gol recibido redujo su margen de error y abrió el escenario para que Harry Kane, Michael Olise y Alphonso Davies atacaran con mayor libertad. El Bayern pasó de buscar una ocasión que desbloqueara el marcador a jugar con la ventaja, una situación que le permitió acelerar cuando encontraba espacios y mantener la posesión cuando necesitaba enfriar la reacción noruega.
Kane amplía la ventaja al 61′ con pase de Olise
El segundo momento decisivo llegó al minuto 61, cuando Harry Kane convirtió el 2-0 después de recibir la asistencia de Michael Olise. La conexión entre ambos fue determinante: Olise participó en la creación y Kane terminó la jugada con la precisión de un delantero acostumbrado a definir en los escenarios más exigentes. El gol apareció 14 minutos después del tanto de Musiala y terminó de inclinar la balanza a favor del Bayern München, que ya no tuvo que proteger una ventaja mínima y pudo administrar el encuentro desde una posición mucho más cómoda.
La anotación de Kane reflejó la creciente superioridad del conjunto local en las zonas de mayor peligro. Bayern registró 11 remates dentro del área contra solo dos de Bodo/Glimt, además de completar 647 pases precisos frente a los 285 del rival. No se trató únicamente de una posesión estéril: el equipo alemán trasladó el control territorial hacia ocasiones concretas y consiguió que el balón llegara de manera repetida a sus principales atacantes. Kane, además de marcar, terminó con una asistencia y dos disparos a puerta, mientras que Olise ya había comenzado a asumir un papel central en cada ataque.
El 2-0 también redujo las posibilidades de una reacción inmediata de Bodo/Glimt. El conjunto visitante intentó ajustar su estructura con cambios durante la segunda parte, pero siguió teniendo dificultades para avanzar con continuidad y para generar remates claros. Bayern München, en cambio, pudo sostener la presión, mover el balón con paciencia y esperar el momento adecuado para atacar los espacios. La diferencia entre ambos equipos quedó expuesta en la precisión de sus pases, en la cantidad de remates y en la capacidad de transformar el dominio en goles. Kane puso el segundo y convirtió una ventaja todavía abierta en una superioridad difícil de revertir.
A partir de ese instante, Olise se convirtió en el principal protagonista ofensivo del Bayern. El francés ya había entregado la asistencia para el gol de Kane y empezó a encontrar más zonas para recibir cerca del área. Su influencia fue creciendo con el paso de los minutos hasta convertirse en la figura estadística del encuentro, con dos goles, una asistencia, cuatro remates a puerta y una calificación de 9.66. La sociedad con Kane marcó el tramo central de la goleada y preparó el terreno para un cierre demoledor.
Davies y Olise liquidan el 5-0 entre el 77′ y el 90+2′
El tercer giro decisivo llegó en el minuto 77, cuando Alphonso Davies anotó el 3-0 y terminó de desactivar cualquier posibilidad de regreso de Bodo/Glimt. El defensor canadiense, que completó 80 minutos y registró una calificación de 7.9, apareció para convertir una ventaja ya importante en una goleada. El Bayern München no redujo la intensidad después de ese tanto; por el contrario, mantuvo la iniciativa y continuó atacando con amplitud, combinaciones rápidas y llegadas constantes alrededor del arco de Nikita Haikin, quien terminó realizando seis atajadas.
El 4-0 llegó al minuto 83 con Michael Olise como protagonista. El mediocampista recibió la asistencia de Lennart Karl y volvió a encontrar el camino hacia la red para completar una actuación individual sobresaliente. Su segundo gol de la noche reflejó la superioridad ofensiva del equipo alemán y confirmó que Bodo/Glimt ya no podía contener las llegadas del Bayern. La diferencia también se hizo más severa al minuto 87, cuando Odin Luras Bjortuft fue expulsado y dejó al conjunto visitante con un jugador menos en la recta final.
Con la expulsión, Bodo/Glimt perdió todavía más capacidad para defender su área y Bayern München aprovechó la ventaja numérica para mantener el control hasta el último ataque. Olise cerró la noche al 90+2′ con su segundo gol del partido, el quinto del Bayern, y completó una presentación individual que definió el resultado. El 5-0 no fue solo el desenlace de una sucesión de goles tardíos: fue la consecuencia de un segundo tiempo en el que el conjunto bávaro transformó el empate sin goles del descanso en una exhibición ofensiva sostenida.
El cierre tuvo todos los elementos que habían marcado la reacción del Bayern desde el 47′: circulación precisa, presión en campo rival y eficacia en las llegadas. El equipo local terminó con 698 pases, 25 remates y 12 disparos a puerta, mientras Bodo/Glimt solo produjo tres tiros totales. La expulsión de Bjortuft agravó el tramo final, pero la diferencia ya estaba construida antes de la tarjeta roja mediante los goles de Musiala, Kane y Davies. Olise añadió los dos últimos golpes y terminó como el futbolista más influyente de una victoria que el Bayern München aseguró con autoridad en el cierre de la primera jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League.