Sivera firmó seis atajadas para sostener el 0-0
Antonio Sivera fue el principal responsable de que Alavés rescatara un empate sin goles frente a Athletic Club en la séptima jornada de La Liga. El guardameta terminó el encuentro con una calificación de 7.55, la más alta entre los jugadores evaluados, después de completar los 90 minutos y realizar seis atajadas. Su actuación resultó determinante en un partido en el que el conjunto local acumuló 24 remates, seis de ellos con dirección a portería, mientras que Alavés no consiguió registrar un solo disparo a puerta. La diferencia estadística reflejó la presión constante sobre el arco visitante y convirtió cada intervención de Sivera en una acción relevante para conservar el resultado.
Athletic Club dominó la posesión con 69%, completó 621 pases y tuvo una circulación mucho más fluida, con 560 pases acertados frente a los 208 de Alavés. También generó nueve remates dentro del área, sumó 15 intentos desde fuera y obtuvo cinco tiros de esquina. En ese escenario, Sivera mantuvo la concentración durante toda la noche y respondió cuando el ataque local encontró espacios para finalizar. El marcador llegó 0-0 al descanso y permaneció sin cambios hasta el silbatazo final, una secuencia que confirmó el valor de sus seis intervenciones. El empate no se explica por una producción ofensiva visitante, sino por la capacidad del arquero para contener el volumen de ocasiones de Athletic Club y proteger una portería que terminó invicta.
Sivera protegió la portería de Alavés durante el dominio local
La segunda gran contribución de Sivera fue sostener la resistencia de Alavés durante un encuentro en el que el rival controló territorio, balón y ritmo. Athletic Club registró 24 tiros totales contra apenas dos de Alavés, además de ocho remates bloqueados y diez disparos desviados. Aunque no todos esos intentos exigieron una intervención directa, el dato muestra el contexto de vigilancia permanente en el que trabajó el arquero visitante. Sivera no perdió la concentración ante una sucesión de ataques y completó el partido con la portería en cero, un resultado especialmente significativo por la distancia entre ambos equipos en volumen de juego.
El guardameta también representó el punto de estabilidad de una defensa que tuvo que soportar 69% de posesión local y una circulación de balón mucho más intensa. La seguridad de Sivera permitió que Alavés conservara el empate aun sin encontrar profundidad suficiente para inquietar la portería contraria. El equipo visitante apenas sumó dos tiros, ninguno entre los tres palos, pero salió de San Mamés con un punto gracias a la actuación de su arquero. Tras cuatro partidos, Alavés mantiene su invicto con tres victorias y un empate, diez puntos y una diferencia de goles de siete, mientras Sivera queda como la figura individual de una noche definida por su capacidad para responder bajo presión y convertir el 0-0 en un resultado sostenible.